Cómo se selecciona un Andersen

Escrito por Karen Crespo
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Ganadores del Premio Andersen 2016

Cómo se selecciona un Andersen

por Lola Rubio

La autora, quien participó como jurado de la actual edición del Premio H. C. Andersen, revela cómo es la selección. 

Es un proceso que comienza unos meses antes, tal vez dieciocho en algunos países, doce en la mayoría, cuando la Sección Nacional (ALIJA, en el caso de Argentina) elige a los candidatos que representarán al país en cada categoría, uno para el rubro escritor y otro para el de ilustración. Se notifica a los candidatos y se espera su aceptación de esta candidatura ya que la elaboración de los materiales que se presentan al jurado de IBBY, la preparación del dossier de cada candidato, es muy trabajoso e involucra a los autores muy activamente.

La Sección Nacional y el candidato seleccionan los cinco títulos que consideran serán más representativos, porque el Premio HCA considera la trayectoria, la totalidad del trabajo y no un título puntual. Hay que pensar muy bien cuáles serán esos cinco libros, para que puedan dar una idea cabal del aporte artístico del candidato, que puedan mostrar versatilidad, calidad. Deben ser significativos. Luego, es muy importante considerar si tienen traducciones o si pueden ser traducidos en un plazo que suele ser contrarreloj. Es indispensable contar con traducciones. Hay que tener presente que la meta esencial es la difusión, y facilitar que el lector se pueda apropiar de los textos.

Este dossier consta de ensayos apreciativos, de notas periodísticas, información biográfica y de reseñas valorativas de los libros que se presentan, además de una bibliografía completa que incluye, si las hay, las traducciones. Y por supuesto, lo más importante, la selección de los libros. La preparación de este dosier es compleja, larga y estratégica. Porque el jurado tiene que analizar alrededor de 30 ó 40 candidatos por categoría, y el dossier tiene que hablar por el candidato.

Cada Sección Nacional miembro de IBBY tiene la oportunidad de presentar dos candidatos, como decíamos, uno por cada categoría. Esto suele ocurrir para febrero de los años impares. Argentina propuso como candidatos en febrero de 2015 a Laura Devetach, como escritora y a Diego Bianki como ilustrador. Ellos serán nuestros candidatos y representantes hasta febrero de 2017 cuando se presenten nuevos.

En marzo del mismo año, el Comité Ejecutivo de IBBY elige diez jurados provenientes de todo el mundo. Para IBBY la mirada global, multifocal, que aprecie la diversidad es un valor insustituible. Es el único premio internacional que se otorga luego de la participación de un jurado constituido por miembros de distintos países y con perspectivas convergentes en el campo de la LIJ. El jurado 2015-2016 estuvo integrado por miembros provenientes de Egipto, Irán, China, Eslovenia, Dinamarca, España, Estados Unidos, Venezuela, Brasil y Argentina. Durante meses, el jurado evalúa, lee, analiza los libros de cada candidato. Discute con los otros miembros en un foro común, y se va preparando para la reunión final, el Jury Meeting, dónde en forma presencial los diez miembros del jurado, y su presidenta Patricia Aldana.

¿Qué tiene que tener un “candidato Andersen”?

Una obra rica, siempre desafiante que a los lectores los incite en la construcción de nuevos significados. Tiene que interpelar al lector, lograr que se sienta convocado a esa invitación de símbolos y sentidos; tiene que saber conectar con las emociones del lector. Es importante que conecte, que empatice con sus perspectivas, con sus búsquedas; que no sea la mirada adulta, moralizante, que se proponga “enseñar” a los más chicos y jóvenes con su obra.

Por otro lado, la obra tiene que “abrir puertas”, expandir los horizontes, ampliar la noción de realidad (aunque se trate de ficción). La mirada diversa, compleja y que complejiza la realidad es irremplazable. No se trata de un compromiso político, sí de un compromiso ideológico: mostrar, dar a conocer, comprometerse con el mundo global. Se presente como lenguaje textual o visual, tiene que evitar los estereotipos, reafirmar una mirada personal, elaborada, no esquemática o repetitiva, dar cuenta de los contextos. La obra tiene que provocar el deseo de ser revisitada, no tiene que agotarse en una única lectura o mirada. 

Si se evalúa la obra del escritor, su trabajo con la lengua es esencial. Cuanto más versátil, cuantos más género se maneje y sea más flexible para dirigirse con eficacia a los distintos lectores, mejor. Si se evalúa la obra del ilustrador, el manejo de los lenguajes plásticos, de los recursos, del modo en que interactúa con el lenguaje textual, y otra vez, su versatilidad para interpelar al público al que se dirige. Tiene que poder crear mundos y una atmósfera propios.

Estos ilustradores son artistas, y no representantes de un arte menor; su obra se tiene que levantar en pie de igualdad con cualquier obra de arte por la misma profundidad de su planteo estético, por su compromiso con un tema, con la resolución de un desafío estético. La carrera es muy importante, pero esto no necesariamente tiene que ver con la longevidad del candidato, sino con la congruencia de su compromiso.

Los candidatos propuestos suelen reunir estos requisitos, pero para otorgar este premio tan importante se necesita, además, que el ganador o la ganadora sea “un grande”, un gigante de los que dejan huella entre sus colegas o seguidores, que logran destacarse por encima de una escena que tal vez es de gran riqueza. Y aunque suelen ser autores y autoras con una carrera extensa tienen que seguir proponiendo una mirada fresca y renovadora de los lenguajes. Una combinación harto difícil: ¡permanencia y cambio! El conjunto de su obra tiene que dar una idea de “clásico”, como lo consideraba Calvino; debe generar el deseo de ser revisitado, inspirar, guiar, dialogar con su tiempo y con el futuro, y siempre tenga algo nuevo que decir.

El secreto mejor guardado

¿Quiénes superaron todos estos retos? Por ahora, conocemos a los finalistas: en la categoría escritura Mirjam Pressler, de Alemania; Cao Wenxuan, de China; Louis Jensen, de Dinamarca; Lois Lowry, de Estados Unidos y Ted van Lieshout, de Holanda; en la categoría ilustración: Rotraut Susanne Berner, de Alemania; Marit Törnqvist de Holanda; Pejman Rahimizadeh de Irán; Alessandro Sanna de Italia; y Susy Lee de Korea. En la Feria del Libro Infantil de Bolonia, en abril, se conocerá a los ganadores… ¡falta tan poco!

 El artículo fue publicado originalmente en la Revista Cultura LIJ - Edición digital "Reflexiones sobre la literatura infantil y su cultura" año 2 -Número 24- Marzo 2016

Nota final:

*El Hans Christian Andersen está considerado el más alto galardón otorgado en la literatura infantil y juvenil y se concede como reconocimiento a la contribución excepcional a este tipo de literatura. Otorgado por la IBBY (International Board on Books for Young People), se falla de manera bienal y el premio consiste, además de un considerable prestigio, en una medalla de oro entregada por la Reina de Dinamarca .El 4 de abril de 2016, se dieron a conocer los ganadores del Premio Hans Christian Andersen 2016, en la Feria del Libro infantil que estos días se desarrolló en Bolonia (Italia).El Premio Hans Christian Andersen se entrega en dos categorías, Autor/a e Ilustrador/a, y este año se ha concedido a: Rotraut Susanne Berner, ILUSTRADORA de Alemania. Cao Wenxuan, ESCRITOR de China (el primero de este país, en obtenerlo).

 

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