El libro Corazón de maíz, escrito por Juanita Chiviliú e ilustrado por Rosana Faría, celebra la riqueza cultural de los pueblos originarios de Guatemala y el profundo vínculo entre el maíz, la memoria y la identidad mesoamericana. Publicado por el Fondo Editorial de Libros para Niños con el apoyo de la Unión Europea en Centroamérica, la obra recibió la Primera Mención Honorífica en el Cuarto Concurso Centroamericano de Literatura Infantil, impulsado por Libros para Niños.
La autora destaca cómo la historia de Corazón de Maíz está profundamente ligada a la vida cotidiana de su comunidad. Desde su punto de vista lo cotidiano une a todo el mundo y es ahí donde se guardan las verdaderas reliquias literarias. Para Juanita escribir desde lo vivencial es esencial.
Narrada desde la mirada de Lupita, una niña tz’utujil del campo guatemalteco, la historia nos sumerge en la vida cotidiana de su comunidad, donde la naturaleza, los saberes ancestrales y los lazos familiares se entrelazan en torno al maíz, un elemento sagrado y esencial para la cultura maya y latinoamericana.
“Quería ofrecer a los niños de mi centro una foto de ellos mismos en un libro de alta calidad”, afirma la autora, quien inspiró la historia en su propia familia y su comunidad de Santiago Atitlán. “La maestra del libro soy yo, Lupita es mi hermana y también aparecen mi papá y mi mamá.”
La niñez tz’utujil habla en Corazón de Maíz
El jurado del concurso destacó que Corazón de maíz logra hablar con naturalidad desde la voz de una niña del campo, describiendo la vida comunitaria con un lenguaje cercano y emotivo. La historia transita entre la tradición y la modernidad, invitando a que niñas y niños de distintos contextos puedan identificarse con la cotidianidad de Lupita.
Con más de 14 años de experiencia en educación creativa, Juanita Chiviliú ha trabajado en La Puerta Abierta Atitlán, un centro comunitario que fomenta la lectura y la exploración creativa en todas las edades. Su motivación para escribir surgió de la necesidad de visibilizar a la niñez tz’utujil y preservar la memoria colectiva:
“Desde mi punto de vista, lo cotidiano une a todo el mundo y es ahí donde se guardan las verdaderas reliquias literarias. Además, quise darle relevancia al maíz, ese elemento que nos ha sostenido durante generaciones y que sigue siendo sagrado para nuestra cultura.”
La ilustración: color, tradición y realismo mágico


Las ilustraciones de Rosana Faría acompañan el relato con un lenguaje visual lleno de vida, donde los colores, inspirados en los tejidos guatemaltecos, cambian de acuerdo con la luz del día y la magia de los espacios.
“Quise que las páginas tuvieran todo el colorido de los tejidos guatemaltecos, que son una belleza. Los tonos varían desde la oscuridad de las cinco de la mañana hasta la claridad de las ocho, cuando el sol ya ha salido”, explica la ilustradora.
En las imágenes, Lupita despierta con el sonido de los autobuses, saluda a su madre que enciende el fuego, se viste con un rebozo tejido por su abuela y camina hacia el molino. Los detalles evocan la vida comunitaria: el mercado, las frutas, los autobuses pintados y las mujeres que portan distintos trajes tradicionales.
Faría integra también elementos de realismo mágico, como rebozos que parecen cobrar vida y acompañar a la niña en su trayecto. Con este lenguaje visual, la ilustradora rinde homenaje a la diversidad cultural de Guatemala y a las juaneras, mujeres que mantienen viva la tradición del tejido.

Un premio que inspira nuevas voces
La Mención Honorífica otorgada a Corazón de maíz representa, para su autora, una oportunidad para abrir caminos y motivar a otras escritoras mayas:
“Ha sido un empujón para tirarme al agua y considerarme por fin escritora. Además, con este premio he inspirado a otras mujeres mayas de Guatemala y Centroamérica a escribir sus propias historias. He recibido muchos mensajes de agradecimiento de personas que se sienten representadas.”
Corazón de maíz es más que un libro infantil, es un viaje íntimo al corazón de una comunidad que resguarda su identidad a través de la palabra, la imagen y la memoria. Un relato que celebra el maíz, la infancia, la vida en comunidad y la fuerza de contar nuestras propias historias.
Corazón de Maíz ha sido editado por el Fondo Editorial de Libros para Niños, con el apoyo de la Unión Europea en Centroamérica.




