En Pavas, San José, conviven familias costarricenses y una importante población migrante nicaragüense. En este territorio de acogida, niñas y niños migrantes enfrentan desafíos relacionados con la integración, el desarraigo y la discriminación, mientras que también persisten pocos espacios para el encuentro y el intercambio cultural entre las comunidades.
Frente a esta realidad, Libros para Niños desarrolla el proyecto “Reduciendo barreras para la niñez migrante, a través de libros y lecturas en territorios de acogida en San José”, una iniciativa piloto que utiliza la literatura infantil como herramienta para generar espacios seguros de diálogo, convivencia e intercambio cultural. El proyecto se lleva a cabo en la Escuela Rincón Grande y en espacios comunitarios de Pavas, donde niñas, niños y familias migrantes y de la comunidad de acogida participan en experiencias de lectura que favorecen la inclusión y el reconocimiento de referentes culturales nicaragüenses.
La propuesta parte de la idea de que los libros pueden abrir conversaciones y propiciar encuentros entre personas con distintas historias de origen. Por ello, además de las sesiones lúdicas de lectura, el proyecto contempla la formación de docentes, personal de bibliotecas y promotores voluntarios, la creación de colecciones de libros para la escuela y espacios comunitarios, y actividades que involucren a las familias del territorio.
PAVAS, UN TERRITORIO PARA ENCONTRARSE

La elección de este territorio surgió luego de considerar inicialmente La Carpio y responde, entre otros factores, al interés del Departamento de Bibliotecas Escolares del Ministerio de Educación Pública de Costa Rica en el proyecto y en la posibilidad de que esta experiencia pueda extenderse posteriormente a otras escuelas y bibliotecas escolares.
En la escuela, el proyecto está dirigido a estudiantes de tercero a sexto grado, además de personal docente, de biblioteca y de psicología vinculado con estos grupos. La biblioteca escolar se plantea como el espacio desde el cual pueden articularse las lecturas, la mediación y la continuidad de la propuesta.
El proyecto también contempla actividades comunitarias dirigidas a familias costarricenses y familias migrantes nicaragüenses, incluyendo personas originarias de pueblos indígenas. Al menos 240 personas de la comunidad están participando en actividades de promoción lúdica desarrolladas junto con organizaciones sociales locales.
LEER PARA RECONOCERSE Y RECONOCER AL OTRO
Una parte importante de la propuesta está en la selección de los libros. El proyecto contempla la adquisición de una colección de literatura infantil internacional y centroamericana, así como la reimpresión de tres títulos nicaragüenses que no se encuentran disponibles y que serán incorporados a las colecciones que se donarán.
La selección responde a dos criterios principales: contar con libros que permitan abordar temas relacionados con la inclusión y la equidad, y recuperar referentes culturales nicaragüenses que no necesariamente están disponibles en el mercado costarricense.
La colección será distribuida en tres espacios: una biblioteca escolar y dos espacios comunitarios. De esta manera, los libros permanecerán en los territorios y podrán continuar siendo utilizados una vez finalizadas las actividades del proyecto.
La experiencia parte de un aprendizaje previo de Libros para Niños que durante 2024, realizó cuatro actividades comunitarias y una actividad escolar para acercar la colección bilingüe Nicas Somos, basada en historias de la tradición oral miskita, a la población miskita migrante en Costa Rica.
Esa experiencia permitió identificar el potencial de los libros y las lecturas para generar espacios de diálogo. Ahora, ese aprendizaje se convierte en el punto de partida para una experiencia más amplia y estructurada en Pavas.
DE LA LECTURA COMPARTIDA A LA PARTICIPACIÓN COMUNITARIA

Para que los libros puedan convertirse efectivamente en herramientas de encuentro, el proyecto contempla la formación de 25 bibliotecarias, docentes y promotores voluntarios de lectura. La capacitación incluye guías de apoyo para la mediación y sesiones demostrativas que permitan replicar la metodología en la escuela y en las actividades comunitarias.
La propuesta también busca involucrar a estudiantes universitarios como promotores voluntarios, particularmente mediante acuerdos con la Universidad de Costa Rica y la UNED, para que puedan realizar horas sociales o prácticas profesionales vinculadas con la promoción de la lectura.
La metodología contempla ocho lecturas seleccionadas para las sesiones de mediación lúdica, acompañadas por materiales como títeres de dedo, objetos sonoros y elementos de ambientación. Entre agosto y diciembre están previstas 32 sesiones lúdicas de mediación de lectura en la escuela y ocho sesiones comunitarias, cuatro de ellas realizadas directamente por Libros para Niños y cuatro replicadas por promotores comunitarios capacitados.
Los encuentros comunitarios, además, incorporan otras expresiones. El proyecto contempla una obra de títeres sobre migración, preparada por integrantes de COPAL, colectivo de artistas y productores migrantes, como parte de los eventos de lanzamiento de las sesiones de lectura que se desarrollarán en colaboración con organizaciones locales.
UNA EXPERIENCIA QUE BUSCA DEJAR CAPACIDAD INSTALADA
Más allá de las actividades puntuales, el proyecto fue concebido como un piloto. Su propósito es poner a prueba una estrategia que pueda contribuir a una inserción sociocultural positiva de la niñez y las familias migrantes, especialmente nicaragüenses, a través de la literatura infantil.
Por eso, una parte del trabajo está dirigida a observar qué lecturas funcionan mejor, qué alianzas son necesarias, cómo participan los distintos actores y qué recursos se requieren para desarrollar la propuesta. La experiencia también permitirá recoger percepciones de estudiantes y testimonios de docentes, bibliotecarios, promotores y familias.
La sostenibilidad se plantea desde el inicio. La biblioteca escolar recibirá una colección que podrá continuar utilizándose para las sesiones de lectura y convivencia; se buscará mantener los vínculos con universidades para incorporar nuevos promotores voluntarios; y se propone que la bibliotecóloga escolar pueda convertirse en un punto focal para dar continuidad a estos espacios. A esto se suma el trabajo con organizaciones sociales que ya tienen presencia en el territorio.
En esta tarea participan CENDEROS y la Fundación Sin Límites, organizaciones que trabajan con población refugiada, desplazada y apátrida nicaragüense, incluyendo población de pueblos originarios. También se cuenta con la colaboración del Departamento de Bibliotecas Escolares del Ministerio de Educación Pública y se contempla la articulación con la UCR y la UNED.
UNA BIBLIOTECA COMO PUNTO DE PARTIDA
El proyecto tiene como meta contribuir a que niñas y niños migrantes puedan integrarse social y culturalmente en sus comunidades de acogida y acceder a espacios educativos inclusivos. Para ello, propone generar encuentros entre estudiantes costarricenses y migrantes a partir de una experiencia aparentemente sencilla: sentarse juntos a escuchar y compartir una historia.
En esa experiencia, el libro deja de ser únicamente un objeto que se lee. Puede convertirse en una puerta hacia una conversación sobre quiénes somos, de dónde venimos, qué historias reconocemos como propias y qué ocurre cuando escuchamos las historias de los demás.
En Pavas, Libros para Niños apuesta por comprobar qué puede ocurrir cuando esas conversaciones encuentran un lugar estable en la escuela, en la biblioteca y en la comunidad. El proyecto parte de la lectura para abrir un espacio de encuentro y, a través de ese encuentro, contribuir a reducir algunas de las barreras socioculturales que enfrentan las niñas y los niños migrantes.
Porque una historia también puede ser una forma de acercarse al otro.




